El episodio ocurrió alrededor de las 2 de la mañana de este domingo, en una vivienda ubicada sobre calle Mendoza, en el límite de los barrios Jorge Newbery y 9 de Julio. Zona tranquila, horario sensible y silencio absoluto… hasta que algo se movió donde no debía.
Según el reporte policial, el propietario de la casa, un hombre de 66 años, advirtió la presencia de un desconocido dentro de su patio. No dudó: llamó de inmediato a la policía y dio aviso de lo que estaba pasando.
Esa reacción rápida fue clave para que el intento de robo no pasara a mayores.
Saltó el paredón, pero no llegó lejos
De acuerdo a la información brindada por fuentes de la Seccional Segunda de Comodoro Rivadavia, el delincuente —un hombre de 35 años— había trepado un paredón de mediana altura para ingresar al domicilio.
Una vez dentro, empezó a preparar los elementos que pretendía sustraer, como si tuviera todo el tiempo del mundo. Error clásico. Porque mientras él acomodaba cosas, del otro lado ya venía el patrullero.
El robo de bomba de agua se estaba cocinando, pero nunca llegó a servirse.
El botín: pesado y nada discreto
Entre los objetos que el intruso intentaba llevarse había:
Una bomba de agua
Un rollo de manguera de 15 metros
Un alargue de 5 metros
Nada chico, nada fácil de esconder. Todo fue reconocido por el damnificado en el lugar y devuelto inmediatamente tras la intervención policial.
No alcanzó ni a cruzar el paredón de vuelta.
Policía rápida y detención en el lugar
Minutos después del llamado, efectivos policiales llegaron al domicilio y sorprendieron al ladrón en plena acción, todavía dentro del patio.
No hubo persecución ni escape frustrado por centímetros: el sujeto fue aprehendido en el lugar, sin margen para excusas ni maniobras de último segundo.
El rápido aviso del dueño de casa fue determinante para que el hecho quedara solo en un intento.
A la comisaría y a esperar al juez
Tras la detención, el hombre de 35 años quedó alojado en la Seccional Segunda, donde permanecerá hasta comparecer ante el juez penal de turno.
El robo de bomba de agua terminó así con todos los elementos recuperados, el damnificado sin pérdidas y el intruso tras las rejas, al menos por ahora.

