El after ilegal no se escondía demasiado. No era una juntada discreta ni un parlante tímido. Según la denuncia de vecinos, el ruido se escuchaba claro desde temprano y no precisamente como canto de pájaros.
Durante la mañana de este domingo 28 de diciembre, personal de la Comisaría Seccional Quinta llegó hasta el salón de eventos “El Bosque”, ubicado en calle Concejal Félix Quintana al 1512, en el barrio Cordón Forestal. El motivo: ruidos molestos que venían acompañados de beats electrónicos sin intención de apagarse.
Al llegar, los efectivos confirmaron lo evidente: se estaba desarrollando un evento de música electrónica tipo “after”, con una concurrencia estimada en unas 120 personas. Sí, 120. Nada de “eran pocos y conocidos”.
El after ilegal y las reglas que nadie respetó
El operativo dejó en claro algo básico: el evento se realizaba fuera del horario permitido para locales nocturnos y sin autorización municipal. O sea, doble falta. Como llegar tarde al trabajo… pero con 120 personas bailando.
El after ilegal no contaba con los permisos correspondientes y tampoco respetaba las normativas vigentes de convivencia. Un detalle no menor, sobre todo cuando el reloj ya marcaba plena mañana y el barrio intentaba arrancar el domingo en modo tranquilo.
En el lugar se hizo presente una unidad de Protección Ciudadana, que terminó labrando el acta de constatación, ya que no había personal de la Dirección de Habilitaciones disponible en ese momento. Todo prolijo, sin show extra, pero con cierre definitivo del evento.
Cordón Forestal: barrio tranquilo, paciencia corta
El Cordón Forestal no es precisamente sinónimo de afters eternos. Por eso, la denuncia vecinal fue clave para que se activara el procedimiento. Música fuerte, domingo temprano y un evento que claramente se había pasado de largo.
El after ilegal quedó expuesto no solo por estar fuera de regla, sino también por el impacto directo en la convivencia barrial. Porque una cosa es una fiesta puntual y otra muy distinta es seguir como si fueran las tres de la mañana cuando ya es hora de los mates.
Quién estaba a cargo del evento
Según informaron fuentes policiales, el salón se encontraba bajo la responsabilidad de un joven de 28 años, identificado como M. D. E. Fue notificado de la situación y de las irregularidades detectadas durante el operativo.
Tras la intervención de las autoridades, los asistentes se retiraron del predio de manera ordenada, sin que se registraran incidentes de relevancia. Sin corridas, sin peleas y sin escenas de película. Final tranquilo para una fiesta que ya no tenía margen para seguir.

