Aunque los números oficiales muestren subas, el bolsillo dice otra cosa. Según el Índice de Salarios del INDEC, los trabajadores registrados tuvieron un aumento del 2% en octubre, pero la inflación fue del 2,3%, lo que dejó a los sueldos otra vez corriendo de atrás.
En lo que va de 2025, los salarios formales subieron 24%, mientras que la inflación ya acumula 24,8%. Traducción rápida: pérdida real del poder adquisitivo. Y si el zoom se amplía desde noviembre de 2023, el golpe es más fuerte todavía: los trabajadores registrados perdieron casi un 6% de su salario real.
El sector más castigado es el empleo público, donde la caída acumulada llega al 14,4%, con aumentos que nunca lograron empatarle a los precios.
En ese contexto, sorprendió —pero no tanto— una frase del jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien durante un brindis de fin de año con periodistas reconoció lo evidente:
“Muchas veces hay que tener dos, tres o cuatro trabajos para hacer un sueldo para vivir”.
Una frase que contradice el relato optimista del Gobierno, pero que conecta de lleno con la realidad cotidiana de miles de trabajadores. Porque mientras los números se acomodan en Excel, el changuito del súper sigue pesando cada vez más.
Fuente: Minuto Uno

