Alcohol al volante y final anunciado. Este domingo cerca del mediodía, un auto despistó en pleno barrio General Mosconi, en la zona norte de Comodoro. El conductor, que viajaba solo, estaba alcoholizado y terminó fuera de la calzada sobre la avenida Libertador. Policía, Tránsito y personal de salud intervinieron para asistirlo y ordenar el caos justo antes del almuerzo.
El domingo venía tranquilo, pero el alcohol al volante decidió hacerse notar otra vez en Comodoro. Cerca de las 11:50, un Ford Fiesta blanco protagonizó un despiste vehicular en el barrio General Mosconi, más precisamente sobre la avenida Libertador, a la altura de la intersección con Intendente Hilario Lagos.
Zona conocida, tránsito habitual y horario sensible: pleno mediodía, cuando muchos salen a hacer mandados o vuelven con el pan bajo el brazo. En ese contexto, el vehículo perdió el control y terminó fuera de la calzada, sumando otro episodio evitable a la lista.
El conductor viajaba solo y terminó desorientado
Al llegar al lugar, el personal policial se encontró con una escena que ya es un clásico de manual. El conductor, un hombre de 43 años, estaba desorientado y presentaba signos evidentes de ebriedad.
Viajaba solo, lo cual evitó que el incidente tuviera consecuencias más graves. Aun así, el estado del conductor encendió todas las alarmas. Cuando el alcohol entra en escena, la suerte suele ser el único airbag disponible.
Alcohol al volante: Tránsito tuvo que intervenir
Ante la situación, se solicitó la presencia de Tránsito Municipal, que intervino para ordenar la circulación en la zona y realizar el test de alcoholemia correspondiente.
El procedimiento se llevó adelante en el lugar del hecho, como marca el protocolo. Porque en Comodoro, y en cualquier ciudad con dos dedos de frente, alcohol al volante no es una travesura, es un riesgo concreto para todos.
Mientras tanto, la avenida Libertador quedó momentáneamente alterada, con curiosos, móviles policiales y agentes municipales tratando de devolverle algo de normalidad al mediodía mosconiense.
Asistencia médica en el lugar
Además de Tránsito, también intervino personal del Hospital Regional, que asistió al conductor para evaluar su estado de salud. La atención se realizó en el lugar del despiste, sin que se informaran traslados de urgencia.
Más allá de la ebriedad, el objetivo fue descartar lesiones y asegurarse de que el hombre estuviera clínicamente estable. Porque sí: manejar alcoholizado es una irresponsabilidad, pero la asistencia médica no se negocia.

