En el marco del operativo «Verano Seguro», la policía de Kilómetro 8 logró frustrar ayer un robo que parecía una mudanza improvisada. Cerca de las 08:45, un vecino de la calle Punta Borjas vio movimientos raros en una casa y no dudó en llamar a la comisaría, lo que fue clave para activar el procedimiento.
Fuga y detención en el descampado Al llegar el patrullero, dos sospechosos salieron corriendo hacia un descampado cercano a la calle Pigafeta. Los efectivos se bajaron y arrancaron una persecución a pie por la zona, logrando alcanzar y detener a uno de los involucrados, mientras que el segundo logró perderse entre los matorrales.
Un botín insólito Para entrar a robar, los delincuentes rompieron la luneta de un Renault Sandero estacionado. Del interior del vehículo y del domicilio intentaron llevarse un «combo» de lo más variado: una máscara de soldar, una reposera azul, un mameluco de trabajo, una manguera de cuatro metros y hasta un fratacho de albañil. Además, pretendían llevarse dos bicicletas (una TopMega rodado 20 y una Halley rodado 10).
Todo recuperado Gracias a la rapidez del aviso y el accionar policial, todos los objetos fueron hallados tirados en la vía pública y devueltos a su dueño. El detenido fue trasladado a la dependencia policial, mientras continúa la investigación para dar con el cómplice que logró escapar.

