El 13 de diciembre siempre fue una fecha pesada en el calendario local. No es feriado, pero se siente. Es el Día Nacional del Petróleo y, para Comodoro Rivadavia, es casi como festejar un cumpleaños propio. Este año, sin embargo, la fecha llegó torcida.
Por primera vez en 118 años, Comodoro atraviesa el Día del Petróleo sin YPF. No es una exageración ni un titular picante: es un hecho. La empresa estatal aceptó oficialmente la oferta de Rovella Carranza por el yacimiento Manantiales Behr, el último activo que mantenía en la ciudad. Con esa firma, se cerró un ciclo histórico.
Lo que queda es una mezcla rara de silencio, preguntas sin responder y sensación de vacío. Como cuando se va alguien que estuvo siempre y recién ahí te das cuenta de todo lo que ocupaba.
La salida de YPF y el cierre de más de un siglo de historia
La presencia de YPF en Comodoro no fue solo económica. Fue fundacional. La ciudad creció, se urbanizó y se organizó alrededor de la actividad petrolera y, especialmente, de la petrolera estatal.
Con la salida definitiva, Comodoro sin YPF deja de ser una posibilidad futura y pasa a ser el nuevo punto de partida. Un escenario que obliga a repensar no solo el trabajo y la producción, sino también el uso del espacio, los edificios históricos y la memoria colectiva.
Sobre este contexto habló el historiador Daniel Marqués en diálogo con ABC Radio. Su mirada no fue alarmista, pero sí clara: lo que viene está lleno de interrogantes y debates pendientes.
Incertidumbre total: edificios, espacios y memoria en suspenso
Uno de los ejes más delicados del análisis tiene que ver con todo lo que queda fuera de la órbita de YPF. No se trata solo de pozos o instalaciones técnicas, sino también de inmuebles históricos y áreas urbanas que forman parte del ADN comodorense.
“Eso es toda una discusión abierta. Hay mucha incertidumbre y, como esto, hay un montón de casos”, señaló Marqués. La pregunta es simple, pero la respuesta no: ¿qué va a pasar con esos espacios?

Por ahora, no hay definiciones claras. Y en una ciudad donde generaciones enteras crecieron bajo la sombra —literal y simbólica— de YPF, el tema no es menor. Comodoro sin YPF también significa una ciudad obligada a redefinir su paisaje y su relato.
El pasivo ambiental: la herencia incómoda que nadie quiere mirar
Si hay un punto que genera especial preocupación es el pasivo ambiental acumulado tras más de cien años de explotación hidrocarburífera. Un tema sensible, complejo y, muchas veces, postergado.
“Hay un enorme pasivo ambiental. La pregunta es cómo se va a reparar ese pasivo ambiental de la ciudad”, advirtió Marqués. Según explicó, existen discusiones desde hace tiempo entre la empresa y los gobiernos locales, pero no hay certezas claras sobre el estado actual de esos procesos.
“No sé en qué instancia estarán, hay muchos temas abiertos”, remarcó. Traducción comodorense: hay más dudas que respuestas y nadie parece tener el mapa completo.
Lo visible recién empieza: 2026 en el radar
Para el historiador, el verdadero impacto de la salida de YPF todavía no se siente del todo. Estamos, según su mirada, en la etapa del anuncio, del ruido inicial, del “chispazo”.
“Una vez que pase este chispazo de las declaraciones que hará el presidente de YPF y que la gente conozca las decisiones, vamos a avanzar en un camino de incertidumbre. El año que viene va a ser muy visible”, afirmó.
En otras palabras: Comodoro sin YPF no va a mostrar todas sus consecuencias de inmediato. El 2026 aparece como el año donde lo simbólico, lo urbano y lo ambiental empiecen a hacerse notar en serio.
Mucho más que una empresa: identidad, historia y pertenencia
Marqués fue claro en un punto clave: analizar la salida de YPF solo desde lo económico es quedarse corto. Muy corto.
“YPF no es solo una empresa: es parte de la identidad de Comodoro, de su urbanización, de su vida social y de su memoria”, señaló. Y ahí está el núcleo del problema: cuando se va YPF, no se va solo un actor económico, se va un pedazo de historia compartida.
Calles, barrios, clubes, relatos familiares. Todo eso estuvo, de una forma u otra, atravesado por la petrolera estatal.

