El INDEC largó el número de noviembre y, aunque no explotó nada, el IPC subió a 2,5% y volvió a acelerarse. El dato quedó en el tope de lo que preveían las consultoras y confirma que, al final del año, la pelea con los precios sigue siendo más larga que el camino a Rada Tilly un feriado.
En once meses ya sumamos 27,9%, y la interanual se clava en 31,4%.
Los rubros que se dispararon fueron los de siempre: servicios básicos (3,4%), Transporte (3%) y Alimentos (2,8%). La carne dio el golpe del mes con subas del 6% al 7%, y varios porteños se enteraron que la milanesa ya no es un derecho humano.
En el otro extremo, Indumentaria apenas subió 0,5% (gracias CyberMonday por tanto, perdón por tan poco).
Por regiones, Cuyo fue la que más sufrió (2,8%), mientras que el Noroeste y Patagonia quedaron un poco más abajo (2,3%).
El ministro Caputo celebró que la inflación está “en niveles mínimos de los últimos 8 años”. Mientras tanto, el resto del país sigue contando monedas en la caja del súper
Fuente: NA

