La noche del domingo venía tranquila, casi aburrida, hasta que dos vehículos decidieron recrear su propio corto de acción en la Ruta 25 de Mayo. El escenario, más clásico que el viento de Comodoro: la altura de la cancha de Laprida, ese punto donde siempre pasa algo.
Según fuentes policiales, el accidente ocurrió cuando un Fiat Fiorino quiso meterse desde la banquina a un camino vecinal rumbo a Manantial Rosales. Movimiento sencillo… en teoría. Pero justo venía un Volkswagen Fox por la misma dirección, y el impacto fue inevitable. Lateral izquierdo del Fiorino: KO técnico.
La acompañante del Fiorino, una mujer de 77 años identificada como M.G.P., se llevó la peor parte. Un golpe en la cabeza bastó para que el equipo del 107, con el Dr. Mujica al mando, la trasladara al Hospital Alvear por precaución. Estudios más completos dirán si el susto quedó solo en eso.
Alcoholemia en la Ruta: uno sobrio, el otro no tanto
Mientras los vehículos quedaban con más abolladuras que excusa de domingo a la noche, llegó Tránsito Municipal para hacer lo que corresponde: el alcotest.
Resultado:
Conductor del Fiorino: 0.0 g/L, más limpio que cielo después de viento.
Conductor del Volkswagen Fox: 1.46 g/L. No, no es el número de la quiniela: es alcoholemia positiva y alta.
Acta de infracción al instante, porque manejar así no es solo imprudente: es jugar a la ruleta rusa sobre asfalto patagónico.

