La Policía de Chubut informó que el episodio arrancó cerca de las 03:40, cuando personal de la Comisaría Quinta intervino en un domicilio sobre Marinero López. Según el parte, un masculino se metió en una vivienda como quien confunde puerta ajena con boliche nocturno.
Pero en vez de tocar timbre, el tipo fue directo al “saludo cordial”: golpes de puño al cristal frontal de la ventana, que terminó hecho trizas. El propietario, que estaba adentro, vio todo en vivo y en directo —sin necesidad de contratar cámaras de seguridad ni nada fancy—.
Cuando el intruso se dio cuenta de que lo estaban mirando, intentó huir. Spoiler: salió mal.
Policía de Chubut: persecución exprés
Ahí entró en escena un móvil policial que estaba de recorrida por la zona. Ni persecución épica, ni maniobras de película: el masculino fue aprehendido a escasos metros, literalmente dando la vuelta a la esquina.
En tiempos donde algunos delincuentes se sienten protagonistas de GTA, este caso fue más bien un “nivel tutorial”. No hubo resistencia, ni intentos de esconderse, ni estrategias ninja. Nada. Simplicidad pura.

