A las 00:55 del domingo, el Centro de Monitoreo lanzó un aviso que ya es clásico en la madrugada comodorense: hurto de vehículo en barrio Las Flores. Esta vez, la damnificada contó que entre las 22:30 y las 00:30 le habían sustraído su Ford Ka, que estaba estacionado sobre la vereda de su casa en Carabelas.
Nada extraño para una noche de sábado… salvo por un detalle clave: el auto tenía poco combustible.
Y ese detalle terminó siendo la pista dorada.
Hurto de vehículo en Comodoro: sin nafta no hay fuga
El personal policial, sabiendo que el Ka estaba con el tanque casi seco, aplicó lógica comodorense pura: “si no tiene nafta, va a tener que pasar por una estación sí o sí”. Así que se fueron directo a la YPF de Av. Kennedy y Rivadavia a ver si el sospechoso había tenido que parar a cargar.

No bien llegaron, vieron por Av. Rivadavia al mismísimo Ford Ka circulando como si nada. Sin daños, sin vidrios rotos, sin signos de violencia. Todo impecable… al menos por afuera.
Los agentes interceptaron el rodado casi en la esquina de Kennedy, le hicieron luces, sirena, todo el combo, y lograron que el conductor detuviera la marcha.
Ahí empezó lo mejor.
Hurto de vehículo en Comodoro: el Ka robado y la pistola en el bolsillo
Cuando el conductor bajó, los policías realizaron un palpado preventivo. Y ¡sorpresa! En el bolsillo de su campera llevaba un arma de fuego tipo pistola.
Con eso, la situación pasó de simple hurto a “ok, esto ya es otro nivel”. En pocos segundos, lo redujeron y lo dejaron esposado. Nada de escapatoria cinematográfica: ni nafta, ni chance, ni coartada.
El detenido fue identificado como G.R.J., de 36 años, quien quedó aprehendido de inmediato. Criminalística llegó al lugar para las pericias correspondientes, mientras el auto —que seguía con la llave puesta y sin ninguna rotura— quedó asegurado.

