El sector de la yerba mate enfrenta un cambio fundamental en su estructura comercial tras la decisión del Poder Ejecutivo de avanzar con la desregulación del mercado. Esta medida histórica consolida un nuevo marco de libre competencia, al obligar a la industria a adaptarse a un esquema de precios que serán definidos de manera exclusiva por la oferta y la demanda.
La disposición implica un cambio radical en las funciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que a partir de ahora concentrará su labor únicamente en la verificación de la calidad del producto. De esta forma, se le quitó al organismo la capacidad de intervención que tradicionalmente tenía en la fijación de los precios.
El mercado reacciona con cifras récord
La desregulación se da en un contexto de fuerte crecimiento y excelentes resultados productivos, según las últimas cifras registradas.
En el ámbito de las exportaciones, el sector logró un récord en septiembre, mes en el que se registraron kilos salidos de la zona productora, una cifra nunca antes alcanzada. Las proyecciones de la industria indican que, impulsado por esta dinámica, el año cerrará con más de 50 millones de kilos exportados, lo que implicaría un salto de más del 20 por ciento respecto al período anterior.
En cuanto al mercado interno, los despachos de los molinos también reflejaron un aumento sostenido. En el período enero-septiembre, los despachos saltaron de kilos a kilos. Esta diferencia representa que los argentinos consumieron kilos más, lo que se traduce en un incremento porcentual de aproximadamente el 7,07% en el consumo de este producto tradicional.
El sector deberá ahora transitar este nuevo escenario sin la tutela de precios, lo que augura una mayor volatilidad en los costos, pero también una potencial optimización de la eficiencia y la competitividad en toda la cadena de valor.

