Del “marketplace” al Ministerio Público. Una pareja de Comodoro Rivadavia fue imputada por encubrimiento tras vender en Facebook objetos robados de una vivienda. El dueño reconoció su máquina de cortar cabello en una publicación y ahí empezó el hilo más caro de sus vidas.
Entre el 27 de junio y el 16 de julio de 2024, autores desconocidos entraron a una casa en la calle Belgrano al 600 y se llevaron medio inventario: electrodomésticos, ropa, perfumes, herramientas de trabajo, una notebook, una soldadora y hasta un set de póker completo.
El damnificado —que claramente no es de los que se rinden fácil— se puso a revisar Facebook y, sorpresa: encontró a uno de los imputados ofreciendo una máquina de cortar cabello idéntica a la suya. Spoiler: era la suya.
Operativo “scroll y captura”
Con esa pista digital, los investigadores solicitaron un allanamiento que se concretó el 26 de julio de 2024 en una casa de la calle Eladio Martín, donde vivían Brian Nadin Flores (29) y Macarena Anahí Muñoz (28).
Allí encontraron varios de los objetos robados, lo que permitió comprobar que la pareja no solo tenía un perfil en redes, sino también un inventario delictivo.
La Fiscalía, representada por Alexis Ubilla y Maira Ritter, presentó cargos formales por encubrimiento, ya que los imputados habrían vendido objetos “a sabiendas de su origen ilícito”.
Del marketplace a la audiencia
El caso se debatió en la sala de audiencias N.º 1 de la Oficina Judicial, ante el juez Alejandro Rosales, quien dio luz verde a la investigación preparatoria de juicio.
Durante la audiencia, los fiscales mostraron un combo de evidencias digno de reality policial: desde publicaciones en redes hasta los elementos secuestrados.
La defensora pública, lejos de oponerse, adelantó que pedirá una solución alternativa al conflicto (traducción: acuerdo, probation o algo que evite llegar a juicio).
El botín más random del año
La lista de objetos robados parece sacada de un cambalache virtual:
Una notebook gris con funda negra.
Una soldadora amarilla con pinzas.
Una amoladora verde.
Un equipo de música negro.
Una copia de llave de un Chevrolet Onix.
Una máquina de cortar cabello (la estrella del caso).
Un bolso térmico azul, un taladro, una mochila gris con celeste, un reloj digital, perfume de hombre, juego de póker completo y tres gorras tipo visera.
Todo eso, ofrecido al mejor postor como si fuera una feria americana de dudosa procedencia. Lo que empezó como una venta inocente en Facebook terminó en un proceso judicial, y con la pareja bajo investigación formal por encubrimiento agravado.
El juez Rosales dejó claro que la causa seguirá su curso, mientras la defensa intenta cerrar el asunto “por las buenas”. Moraleja: si vas a vender algo por Facebook, asegurate de que sea tuyo. Porque en Comodoro, el algoritmo no perdona… y la fiscalía tampoco.

