Un nuevo caso de estafa con autos usados volvió a encender las alarmas en Comodoro Rivadavia. Esta vez, la División Sustracción Automotores de la Planta Verificadora secuestró un Peugeot 207 con pedido judicial, durante un operativo realizado este lunes a la mañana.
El jefe del área, Leonardo Manrique, explicó a Crónica que este tipo de maniobras ya se volvió moneda corriente. “Estos tipos de estafas son muy comunes en razón de que son vehículos que fueron entregados por parte de pago a personas de la comunidad zíngara, que se dedican a la compra y venta de vehículos, y la entrega de suma de dinero”, contó Manrique.
Según detalló, la jugada suele repetirse: los autos cambian de manos rápido, sin verificar nada, y cuando alguien intenta hacer la transferencia… salta la ficha.
“Cuando reciben el otro vehículo, siempre tienen algún impedimento que no son verificados a tiempo, y posteriormente el vehículo queda secuestrado o tienen problemas a la hora de realizar la transferencia”, explicó el jefe policial.
Los vehículos suelen terminar en manos de compradores de buena fe, que recién descubren la trampa cuando el trámite llega al registro y aparece el temido cartelito: “pedido de secuestro”. “Esto es muy común por lo que hay que requerir toda la documentación y que esté verificado el vehículo, que esté arrojado al sistema y no tenga ningún impedimento”, advirtió Manrique.
Finalmente, confirmó que ya llevan más de una decena de secuestros en lo que va del año, y que en todos los casos se repite el mismo patrón: “hay dos damnificados y los sindicados resultan ser de la comunidad zíngara”, cerró.

