Doce días después de que Juana Morales (69) y Pedro Kreder (79) se esfumaran con su camioneta, ¡bum! Hallazgo bomba: huellas de un hombre y una mujer a 13 km del vehículo abandonado. Talle 36, exacto al de Juana. ¿Bajaron a pedir auxilio o el temporal los llevó a buscar refugio?
El panorama es puro Patagonia: desde la Ruta Provincial 1 hasta la Nacional 3, un cañadón que parece sacado de una peli de survival. Los investigadores piensan que, en vez de seguir pegados al mar, viraron al interior. ¿Por qué? Bueno, el clima acá es más bipolar que influencer en IG: un temporal acechando y pum, adiós costa, hola estepas salvajes.
¿Huellas coincidentes o meme del destino?
No es cualquier pisada, che. Los equipos rastrillaron con drones, patrullas y esos perros que parecen detectives de CSI Patagonia. El rastro del hombre sigue firme, pero el de la mujer? Se corta a los 13-14 km, en un terreno más irregular que bache en Avenida San Martín. ¿Se separaron? ¿El viento borró el camino? Esto mantiene a todos en vilo.
Los búsquedas no aflojan. Radio amplio: cañadón entero, Rocas Coloradas, camino a Caleta. Perros, tech y humanos en modo full. Pero esa interrupción en el rastro femenino? Mantiene el nudo en la garganta.

