El ministro de Seguridad del Chubut, Héctor Iturrioz, confirmó que la investigación por la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder en la zona de Rocas Coloradas avanza en dos frentes: uno vinculado al rastrillaje del área donde fue hallada la camioneta, y otro por un “potencial homicidio”.
En conferencia de prensa, el funcionario explicó que el fiscal del caso decidió “separar las causas para no dejar ninguna arista sin cubrir” y detalló que el operativo de rastrillaje se concentra en un radio de unos 30 kilómetros alrededor del lugar del hallazgo, según publica Crónica.
Durante los rastrillajes se encontraron huellas de calzado, una de ellas que “coincidiría con una pisada femenina, talle 35 o 36”, lo que podría aportar indicios sobre los movimientos previos a la desaparición.
Iturrioz indicó que la búsqueda se vio afectada por el mal clima: “Llovió, hubo fuertes vientos y eso complicó el trabajo de los perros rastreadores”. También mencionó que se utilizaron drones térmicos y helicópteros sin resultados positivos.
El ministro recordó que la camioneta de Kreder fue hallada cerrada con llave, con dinero en su interior y sin signos de violencia, lo que alimenta la hipótesis de que la pareja se habría desorientado. Sin embargo, la justicia mantiene abierta la posibilidad de un hecho criminal.

