No es la nueva temporada de Breaking Bad Patagonia, pero podría. Tras más de dos meses de seguimientos, la Policía del Chubut cayó con todo y desarmó una carnicería clandestina que funcionaba como si nada en la zona de Puerto Madryn y Trelew. Spoiler: no era un emprendimiento gourmet.
Con la orden del fiscal Mauricio Baigorria, los agentes hicieron cinco allanamientos y tres requisas de vehículos. Y lo que encontraron fue digno de un capítulo de CSI Rural:
4 armas de fuego (sí, incluso un rifle .308, como para cazar dinosaurios),
586 municiones,
95 ovejas con distintas marcas (claramente no eran de ellos),
8 heladeras con carne congelada,
cueros de ovejas, vacas y guanacos,
y un auto con manchas de sangre que parece salido de una peli de Tarantino.
También se llevaron sierras eléctricas, gancheras, balanzas y agendas llenas de “anotaciones sospechosas” (o el delivery más turbio de la historia).
Según el parte oficial, , no hubo detenidos —por ahora—, pero se logró reventar una red completa de venta ilegal de carne que movía producto de todo tipo: bovino, ovino y hasta fauna silvestre. O sea, un menú más variado que parrilla de ruta.

En el operativo participaron todas las unidades posibles: División Rurales, DPI Trelew y Rawson, Montada, Criminalística y hasta el camión del Área Logística. Les faltó el dron y Netflix para filmarlo.
Por ahora, el caso sigue en manos del Ministerio Público Fiscal, que va a analizar la evidencia y definir quiénes eran los cerebros (o carniceros) detrás del negocio.

