En una trama que parece sacada de una serie de Netflix, pero con el viento patagónico de fondo, la jueza Eve Ponce le dio con todo a un nuevo imputado en una causa que ya tiene a medio Chubut hablando. Este lunes, en Comodoro Rivadavia, otro “crack” cayó por meterse en un esquema de extorsión con fotos y videos íntimos. Sí, como leíste: nudes, engaños y billetes que vuelan más rápido que un colectivo en la Chenque.
Una mafia que no para: sextorsión al palo
La cosa viene heavy. Hace dos años que la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen y Ciberdelito del Chubut está detrás de esta banda que opera como si fuera el Cártel de los Nudes. Los capos, según el fiscal Fernando Rivarola, serían dos presos del Instituto Penitenciario Provincial (IPP), entre Trelew y Puerto Madryn, que armaron una red con familiares y amigos afuera. ¿El modus operandi? Conseguir fotos o videos subidos de tono, enganchar a las víctimas con cuentos más truchos que billete de Monopoly y pedirles guita para no viralizar todo.
El nuevo implicado, un tal M.A., no es precisamente Pablo Escobar, pero tampoco un santo. Lo acusan de ser el “mula” de la operación, moviendo plata sucia por cuentas bancarias y Mercado Pago. En total, se habla de 9.9 millones de pesos en tres transferencias. ¡Sí, leíste bien! Mientras vos contás monedas para el bondi, estos pibes jugaban al Gran Bonete con millones.
¿Cómo caen en la trampa? La sextorsión explicada
La movida es tan vieja como el messenger de MSN, pero sigue funcionando. Los delincuentes se hacen pasar por alguien confiable (o sexy, según el caso) y convencen a las víctimas de mandar fotos o videos comprometidos. Después, sacan la carta de la extorsión: “Paga o todos ven tus nudes”. Un golpe bajo que te deja más helado que un invierno en Esquel.

