Este martes al mediodía, un juicio rápido sacudió el ambiente judicial con la absolución de Oscar Isaías Valdez Carvajal, acusado de resistencia a la autoridad. La jueza Lilian Borquez, a cargo del caso, tomó la decisión tras un debate intenso que dejó en evidencia problemas en cómo se manejó la situación por parte de la policía.
En el ring del juicio, la fiscalía, con Ailén Picollo y Facundo Oribones a la cabeza, insistió en que Valdez Carvajal era culpable como autor del delito. Pero la defensa, liderada por la abogada Juliana Fuentes, salió al cruce pidiendo la absolución. Según ella, no había pruebas sólidas y la conducta del acusado no encajaba en el delito o, en todo caso, estaba justificada por una situación de necesidad.
La jueza Borquez no se quedó en los detalles y fue al grano: la orden judicial original mandaba que el operativo lo manejara personal civil del Servicio de Protección de Derechos, con la policía solo como apoyo en caso de problemas. Pero un oficial sin experiencia tomó las riendas y, según la magistrada, eso hizo que todo se saliera de control. “Si hubieran seguido el protocolo con personal capacitado, esto no habría escalado así”, sentenció Borquez.
Además, la jueza destacó que Valdez Carvajal solo respondió con palabras, sin agresiones físicas. Esto, sumado a las dudas sobre cuánto duró el incidente y cómo actuó el Servicio de Protección de Derechos, dejó el caso tambaleando. “No hay certezas suficientes para condenar”, afirmó Borquez, sugiriendo que el caso podría haberse tratado como una desobediencia judicial en el ámbito familiar, en lugar de resistencia a la autoridad.
Con esta resolución, Valdez Carvajal salió libre, mientras el fallo pone el foco en la necesidad de mejorar la capacitación y los protocolos en intervenciones policiales.

