La obra más crítica para la cuenca del Golfo San Jorge se quedó sin financiamiento. El desfinanciamiento pone en jaque el suministro para los próximos veranos.
El panorama para el suministro de agua en la zona sur de Chubut se tornó crítico este mes de mayo. En un nuevo recorte de obra pública por parte del Gobierno Nacional, se oficializó la quita de $4.121 millones destinados al Acueducto Sarmiento-Comodoro Rivadavia.
Esta obra, considerada vital para garantizar el recurso en una zona que sufre cortes crónicos, queda ahora en un limbo financiero. El impacto no es solo económico, sino operativo: sin estos fondos, la estabilidad del servicio y las mejoras necesarias para evitar el colapso del sistema durante la próxima temporada de calor están en riesgo inminente.
A esto se suma la disolución del ENOHSA, lo que deja a los barrios de la ciudad y localidades vecinas sin el respaldo nacional para redes de saneamiento. Ante este escenario, la provincia deberá decidir si puede absorber estos costos con fondos propios o si las obras de infraestructura hídrica quedarán definitivamente paralizadas.

