Comodoro Rivadavia

Caso Iván Torres: comenzaron las exhumaciones y la causa vuelve a sacudir todo

Después de más de dos décadas de una causa que sigue abierta como herida sin cerrar, este lunes comenzaron las exhumaciones en el Cementerio Oeste por el caso de Iván Torres. La medida fue confirmada por el juez subrogante Claudio Marcelo Vázquez y forma parte de la investigación judicial por la desaparición forzada ocurrida en octubre de 2003. Sí, 20 años después, la causa todavía sigue buscando respuestas.

Las tareas se desarrollan en el Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia y forman parte de las medidas ordenadas por la Justicia Federal. Según explicó el magistrado en diálogo con Crónica, durante esta semana comenzará el proceso de exhumación sobre una de las tumbas previamente señalizadas.

Aunque evitó dar precisiones sobre la cantidad total de tumbas involucradas o las zonas exactas donde se realizarán los trabajos, aclaró que toda la información permanece bajo reserva judicial porque se trata de una pericia sensible dentro de la investigación.

Un operativo judicial con antropólogos, gendarmes y pericias

En el procedimiento participan entre 10 y 15 personas, además de trabajadores del cementerio, efectivos de Gendarmería Nacional y funcionarios judiciales federales.

También intervienen integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense, organismo especializado en investigaciones complejas vinculadas a restos humanos y causas judiciales históricas. Junto a ellos trabajan secretarios del Juzgado Federal de Caleta Olivia y del Juzgado Federal de Comodoro Rivadavia.

El operativo incluye tareas de muestreo y levantamiento de restos óseos considerados de interés pericial. Después de esa etapa, todo el material será enviado a laboratorios especializados donde se realizarán análisis genéticos y antropológicos.

O sea: empieza una parte silenciosa, técnica y larguísima de la investigación. Nada de series de Netflix donde el ADN aparece resuelto en 15 minutos y con música de suspenso. Acá los tiempos judiciales van mucho más lento.

Una causa que lleva más de veinte años sin respuestas

El juez Vázquez recordó que estas medidas forman parte de la búsqueda de Iván Torres, cuya desaparición fue reconocida internacionalmente como un caso de desaparición forzada.

Y ese dato no es menor.

La causa lleva más de veinte años atravesando distintas etapas judiciales sin una resolución definitiva. Por eso las exhumaciones aparecen como una de las medidas impulsadas para intentar avanzar con nuevas pruebas o posibles coincidencias genéticas.

En paralelo, continúa vigente el pedido de recompensa para quienes puedan aportar información útil para la investigación.

Según explicó el magistrado, el monto actual asciende a 15 millones de pesos y existen conversaciones con el Gobierno del Chubut para ampliar ese incentivo económico. La idea es lograr que posibles testigos o personas con datos relevantes finalmente hablen.

Porque sí, después de tantos años, la Justicia sigue apostando a que alguien pueda aportar una pieza clave que destrabe el rompecabezas.

ADN, restos óseos y la posibilidad de nuevos hallazgos

Otro de los puntos que destacó el juez tiene que ver con el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y sus bancos de datos genéticos.

Aunque aclaró que su labor está enfocada exclusivamente en el caso Iván Torres, explicó que los análisis podrían eventualmente detectar otras coincidencias durante el proceso pericial.

Es decir: mientras se buscan respuestas en esta causa puntual, también podrían surgir datos vinculados a otros restos analizados.

Por ahora, igual, el foco principal sigue puesto en las tareas iniciadas esta semana dentro del Cementerio Oeste.

Los resultados podrían tardar varios meses

Sobre los plazos de la investigación, Vázquez evitó dar fechas exactas. Sin embargo, estimó que los resultados de los análisis podrían conocerse dentro de un período de entre dos y cuatro meses.

Mientras tanto, las tareas continuarán bajo estricta reserva judicial.

El magistrado también dejó una frase que resume el peso de una causa que sigue abierta después de más de dos décadas: “Siempre se trata de buscar a las personas con vida, pero también hay que agotar todas las medidas posibles”.

Una frase dura. Porque detrás de expedientes, laboratorios y pericias, sigue existiendo algo mucho más simple y más brutal: una desaparición sin resolver desde 2003.

Y ahora, veinte años después, la tierra volvió a abrirse para intentar encontrar respuestas que todavía nadie pudo dar.

Fuente/foto: Diario Crónica, Juan Löw

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