En modo “alineamiento total”, el presidente Javier Milei se metió de lleno en una postal que no pasa desapercibida: ejercicios militares junto a Estados Unidos en el Atlántico Sur.
El mandatario viajó a Mar del Plata para participar de las maniobras navales que se realizan tras la llegada del portaaviones USS Nimitz, una de las piezas más imponentes de la flota norteamericana.
El operativo, organizado por el Comando Sur de Estados Unidos, la Embajada estadounidense y la Armada Argentina, incluye ejercicios de búsqueda y rescate, defensa aérea con aviones F-18 y tácticas navales frente a las costas de Mar del Plata y Necochea.
Milei llegó a bordo de un Grumman C-2 Greyhound, una aeronave diseñada para operar desde portaaviones, en medio de un despliegue que incluyó vuelos de F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk.
¿La lectura política? Fuerte: el Gobierno busca mostrar sintonía total con Washington en materia de defensa y posicionamiento global.
El Presidente no estuvo solo: lo acompañaron Martín Menem, el ministro de Defensa Carlos Presti, el jefe del Estado Mayor Conjunto Marcelo Dalle Nogare y el titular de la Armada, Juan Carlos Romay.
Una imagen que, más allá de lo militar, también juega fuerte en el tablero internacional.
Fuente: NA

