Una causa por amenazas contra una mujer avanzó en la Justicia tras la imputación de un hombre de 44 años. Según la fiscalía, el acusado intimidó telefónicamente a su ex pareja con frases violentas que generaron temor. El hecho ocurrió en mayo de 2025 y ahora el caso entra en etapa de investigación formal, con una posible salida alternativa en evaluación.
El expediente arranca con una escena tan cotidiana como inquietante: una llamada telefónica.
El 14 de mayo de 2025, a las 12:59, la víctima recibió un llamado de su ex pareja. Pero no era una charla pendiente ni un “tenemos que hablar”.
Era otra cosa.
Según consta en la investigación, el hombre le dijo:
“Vas a tener que volver conmigo, sino te voy a caer a Sarmiento, yo tengo contactos allá, te voy a c…r matando”.
Como si eso no alcanzara, hubo otra comunicación después. Y subió la apuesta.
“Me las vas a pagar y a tus hermanas les voy a hacer m… todo”.
No es metáfora. No es enojo pasajero. Es amenaza directa.
La reacción judicial: imputación y proceso en marcha
Con esos elementos, la fiscalía avanzó.
El hombre, identificado por las iniciales D.A.V. (44), fue imputado como presunto autor del delito de amenazas simples.
La audiencia se realizó en la sala n°1 de la Oficina Judicial, donde la procuradora Luciana Coppini y la abogada Maira Ritter expusieron los hechos que se investigarán.
El juez penal Ariel Quiroga autorizó la apertura de la investigación preparatoria de juicio.
Traducción al lenguaje real: el caso ya está formalmente en marcha.
El impacto en la víctima
Un punto clave que remarcaron desde fiscalía es el efecto de esas frases. No quedaron en el aire.
Las expresiones generaron temor concreto en la víctima, lo que encuadra el hecho dentro de la figura penal elegida.
Porque no hace falta que pase algo físico para que haya delito. A veces alcanza con la amenaza.
Seis meses para investigar (y una posible salida alternativa)
La fiscalía pidió un plazo de seis meses para avanzar con la investigación.
En ese tiempo se buscará reunir más pruebas, profundizar el análisis del caso y definir si se eleva a juicio.
Pero hay otro camino en paralelo.
Tanto las partes como la defensa dejaron abierta la posibilidad de trabajar el conflicto a través de la Oficina de Solución Alternativa de Conflictos (S.A.C.).
Es decir, una instancia que intenta resolver el caso sin llegar a juicio, bajo ciertas condiciones.
Sin oposición de la defensa
Un dato que no pasó desapercibido: la defensora pública no se opuso a los pedidos de la fiscalía.
Ni al plazo de investigación ni a la calificación legal provisoria.
En cambio, propuso avanzar con la intervención de la oficina de resolución alternativa.
Un movimiento que abre otro escenario posible para el caso.
