Este jueves, pasadas las 15 horas, los restos de Ángel López fueron despedidos en el Cementerio Oeste, en la zona sur de Comodoro Rivadavia, en medio de escenas de inmenso dolor. El pequeño de 4 falleció producto de un paro cardiorrespiratorio el domingo y hay una investigación abierta que busca establecer si tuvo responsabilidad la madre en su deceso.
Durante la despedida, su papá, Luis López, no se guardó nada y apuntó directo contra quienes —según denuncia— debían cuidar a su hijo en referencia a la Justicia, ya que el menor se encontraba revinculándose con su madre . “Yo le pedí a mi hijo en vida y me lo entregaron muerto”, manifestó.
Según contó, el nene había expresado que quería quedarse con él, pero asegura que nadie tomó en serio esa situación. “Mi hijo estaba llorando, quería quedarse conmigo. Yo mostré videos y no me dieron bola”, afirmó.
El reclamo va más allá: López sostiene que hubo advertencias concretas antes de la tragedia. “Le dije a Protección, a mi abogado, a todos, que algo le iba a pasar. Y pasó”, dijo.

También denunció maltrato durante el proceso: “Me humillaron, me faltaron el respeto. Me trataron de un montón de cosas, pero nadie escuchó”.
⚖️ Dudas y acusaciones
Otro punto que genera fuerte tensión es la causa de muerte. El padre rechaza de plano cualquier versión de muerte natural.
“Mi hijo estaba sano, no tenía problemas en el corazón ni en los pulmones. ¿Me van a decir que fue muerte natural? No, lo mataron”, expresó.
Mientras la Justicia intenta reconstruir qué pasó, la familia también cuestiona el rol de los organismos de niñez.
“¿Qué cuidados le dieron? Se lo dieron para que lo maten”, lanzó una mujer del entorno.
Y el padre fue aún más directo:
“Siempre hablan después de que pasa todo. Si decían la verdad antes, esto no pasaba”.
🕊️ “Quiero justicia”
En medio del duelo, el pedido es uno solo: respuestas y responsables.
“Quiero justicia por mi hijo, quiero que paguen”, insistió López.
Además, cuestionó que todavía no haya detenidos:
“¿Por qué hay gente que sigue caminando como si nada y yo estoy pasando esto?”
El caso sacudió a Comodoro y volvió a poner en discusión cómo funcionan —o fallan— los sistemas de protección infantil. Porque cuando todo llega tarde, ya no hay vuelta atrás.

