Image default
Comodoro Rivadavia

Choque en Catedral: le dieron al Gol y huyeron como ninja

Otra madrugada movida en Comodoro, pero sin viento como excusa esta vez. El escenario fue la intersección de avenida Rivadavia y Belgrano, pleno centro, donde un conductor decidió protagonizar un choque que terminó peor que final de serie mal escrito: impacto fuerte, daños importantes… y fuga.

El vehículo afectado fue un Volkswagen Gol blanco que no estaba “mal estacionado” ni nada raro. Estaba ahí porque no podía moverse. Literal. Tenía una falla mecánica que lo dejó fuera de juego, como jugador lesionado en el primer tiempo.

Pero eso no frenó al otro conductor, que lo embistió con violencia y después eligió el camino más corto: desaparecer.

El auto no solo fue chocado, también “reubicado”

El golpe no fue menor. El Gol terminó desplazado sobre la vereda, con daños de consideración en la carrocería. O sea, no fue un toquecito de esos que se arreglan con pulido y buena onda. Acá hubo impacto fuerte, de esos que te arruinan el mes… o el año.

Y como si faltara algo para sumar bronca al combo, el auto había sido reparado recientemente. Sí, recién salido del “chapista spa” y otra vez a boxes.

Más salado que mate lavado.

Choque en Catedral: el dueño se enteró por su papá

El damnificado es Franco Chernajosky, trabajador de un local gastronómico de la ciudad. Él había dejado el auto en ese punto justamente porque no podía circular. Nada de imprudencias, nada de dejarlo tirado porque sí.

Horas después del choque, fue su padre quien le avisó lo que había pasado. Imaginate despertarte y enterarte de que tu auto pasó la noche en modo “after apocalíptico” sin que vos supieras nada.

No hay forma amable de arrancar el día así.

Fuga total: ni pistas, ni datos, ni culpa

Hasta el momento, no hay datos concretos sobre el vehículo que provocó el choque ni sobre el conductor. Es decir: cero pistas. Ni patente, ni modelo, ni color. Nada.

Un hit and run versión Comodoro, donde el responsable se esfumó como si nunca hubiera estado ahí.

Las autoridades locales, junto al propio damnificado, están buscando información que permita identificar al autor del hecho. Pero por ahora, el caso sigue en modo incógnita.

Choque en Catedral y centro: cuando estacionar también es un riesgo

Lo que pasó deja una sensación medio incómoda: ni siquiera dejar el auto quieto te salva. En este caso, el Gol estaba fuera de circulación, estacionado, sin molestar a nadie… y aun así terminó destruido.

En una zona súper transitada como el centro, y nada menos que frente a la Catedral San Juan Bosco, el episodio suma preocupación. Porque no fue en un callejón perdido ni a las tres de la tarde con caos total. Fue de madrugada, pero en un punto clave de la ciudad.

Daños, bronca y una pregunta obvia

El saldo es claro:

  • Un auto seriamente dañado
  • Un responsable que huyó
  • Un dueño que paga las consecuencias
  • Y cero respuestas concretas por ahora

La pregunta cae sola: ¿quién se hace cargo?

Mientras tanto, el Gol blanco queda como símbolo de una situación que se repite más de lo que debería: choques, fugas y silencio.

Fuente: Diario Crónica

Related posts

Fundación Si celebra su cumpleaños con niños y niñas del barrio ¿Te copás con una mano?

Ariana Lorcadi

Feriado de diciembre: un fin de semana largo inamovible que dispara la demanda de escapadas

Ariana Lorcadi

Lesiones y daño en Río Mayo: imputan a un vecino que quería duelo a cuchillo

Georgina Lopez