El tema Cerro Hermitte sigue dejando tela para cortar, pero ahora el foco está puesto en cómo resolver el problema habitacional.
Desde la Secretaría de Tierras confirmaron que avanzan con alternativas de construcción rápida. Sí, casas que no tardan una eternidad como las tradicionales (porque claramente la urgencia no espera).
El secretario Bruno Hernández explicó que, desde que ocurrió el deslizamiento, se intensificaron las gestiones: recorrieron plantas de empresas que trabajan con métodos alternativos como PCR, Prepat y Bahía Blanca Viviendas.
Y ojo al dato: con esta última ya se firmó contrato. O sea, no es solo charla, hay movimiento concreto.
Soluciones habitacionales: rapidez vs. realidad
La apuesta del Municipio en este caso combina dos cosas: velocidad y viabilidad.
Las viviendas de construcción alternativa tienen tiempos mucho más cortos. En criollo: no hay que esperar años para tener techo.
Pero tampoco es tirar casas así nomás. Según explicaron, el tipo de construcción depende directamente del suelo. Y acá entra un punto clave en todo el caso Cerro Hermitte: evitar repetir errores.
Por eso, antes de pensar en levantar viviendas, se priorizó encontrar terrenos con condiciones adecuadas:
- Suelo permeable
- Estabilidad
- Factibilidad para servicios
Primero el terreno, después la casa. Parece obvio, pero en Comodoro no siempre pasó.
Lotes con servicios: el verdadero “tesoro”
Uno de los puntos más fuertes del plan es el recupero de lotes con servicios. Y esto, en contexto local, es casi oro.
Hernández aseguró que ya cuentan con terrenos disponibles. De hecho, cuando el intendente Othar Macharashvili pidió unos 50 lotes, ya estaban en carpeta.
Y no cualquier lote:
- Con servicios
- Listos para usar
- Apto para instalación inmediata
Porque conseguir tierra en condiciones no es fácil. Y menos todavía con infraestructura incluida.
Cerro Hermitte y la reubicación: nada de barrios aislados
Otro punto interesante del plan para las familias del Cerro Hermitte es que no van a ser “mandadas lejos” sin conexión con la ciudad.
Los terrenos no estarán concentrados en un solo lugar. Van a estar distribuidos, principalmente en zona norte, pero integrados al ejido urbano.
¿Traducción?
La idea es que las familias mantengan su vida lo más parecida posible a la que tenían:
- Acceso a transporte
- Cercanía a escuelas
- Presencia de CPBs
- Conexión con servicios básicos
Nada de barrios fantasmas ni zonas olvidadas. Al menos, en el plan.
Impacto social: no es solo perder una casa
En medio de toda esta logística, desde el Municipio reconocieron algo que muchas veces se pasa por alto: el impacto no es solo material.
Hernández fue claro: perder una vivienda implica mucho más que perder paredes. Hay un golpe social y psicológico fuerte, porque obliga a empezar de nuevo después de años de esfuerzo.
Y eso, en el contexto del Cerro Hermitte, pesa.
Por eso, aseguran que el acompañamiento no será solo técnico o habitacional, sino también integral. La idea es que el proceso de mudanza y adaptación sea lo más “pacífico y transparente” posible.
Suena bien. Después habrá que ver cómo se traduce en la práctica.
Entre promesas y urgencias
El operativo por el Cerro Hermitte mezcla urgencia real con planificación acelerada.
Por un lado:
- Familias que necesitan soluciones ya
- Viviendas rápidas como respuesta inmediata
Por otro:
- Evaluación del suelo
- Integración urbana
- Distribución estratégica de lotes
Un equilibrio complicado, donde cualquier error puede costar caro.
¿Solución definitiva o parche prolijo?
La gran pregunta que queda flotando es si este plan será una solución de fondo o simplemente un parche bien armado.
Porque en Comodoro, cuando se habla de hábitat, muchas veces las urgencias mandan más que la planificación a largo plazo.
Esta vez, al menos en el discurso, parece haber un intento de hacer las cosas mejor: terrenos aptos, viviendas rápidas y enfoque social.

