En Comodoro Rivadavia el último aumento del combustible volvió a pegar donde más duele: el bolsillo de los trabajadores del volante. Remiseros de la ciudad aseguran que cada vez cuesta más sostener la actividad, entre el precio de la nafta que no para de subir y la falta de viajes durante el día.
“La verdad que es un aumento terrible lo que hemos tenido. No se puede comparar con el 2001; por lo menos en ese momento peleábamos, pero ahora no podemos”, contó uno de los trabajadores del volante en diálogo con Radio del Mar.
El impacto se siente directo en el tanque. “Estábamos pagando entre 43 y 44 mil pesos y hace unos días fuimos a cargar la misma cantidad y ya eran 51 mil”, explicó. Habitualmente carga unos 34 litros, lo que hoy representa cerca de 30 mil pesos cada dos días, dependiendo de cuánto pueda trabajar.
Pero el problema no es solo la nafta. Los viajes tampoco sobran. “Hoy empecé a las 8 de la mañana y dentro de Comodoro hice solo dos viajes”, relató.
Las horas muertas son cada vez más largas. “He estado hasta tres horas parado”, aseguró. A ese combo se suma la competencia de las aplicaciones de transporte. “Nosotros estamos parados acá y Uber baja pasajeros y vuelve a subir”, comentó, describiendo una escena que ya se volvió común en la ciudad.
“La gente que tenemos una mala jubilación somos los que más sufrimos. Si no tuviéramos otra cosa, no sé qué haríamos”, lamentó finalmente.

