En medio de la caída del poder adquisitivo, el peso de los créditos sobre los ingresos familiares se volvió cada vez más difícil de sostener. Un informe del Banco Provincia, basado en datos del Banco Central de la República Argentina, revela que la morosidad prácticamente se triplicó en el último año.
El financiamiento promedio pasó de representar 1,5 salarios y medio a fines de 2024 a 2,5 salarios al cierre de 2025. Es decir, las familias sumaron el equivalente a un sueldo completo adicional en deudas para sostener el consumo.
La irregularidad en entidades no financieras saltó del 7,7% al 25%, mientras que en bancos tradicionales alcanzó el 8,8%. Medido por personas y no por monto, la mora llega al 24%: casi uno de cada cuatro deudores tiene atrasos.
El deterioro impacta con más fuerza en los préstamos menores a $1 millón, donde uno de cada cinco presenta incumplimientos. Según el informe, el problema no se limita a nuevos deudores: la mayor parte del empeoramiento provino de personas que ya estaban en el sistema y perdieron capacidad de pago. La evolución de 2026 dependerá de la recuperación del salario real y de las tasas de interés.
Fuente: Infobae

