Lo que comenzó como un descargo viral en redes sociales terminó en una intervención oficial de la Justicia. Una joven de 27 años, empleada de un comercio céntrico, denunció haber vivido un momento de desconcierto y temor el pasado martes, cuando un hombre alto que circulaba con un carrito ingresó al local y le tocó la mano, provocándole —según su relato— un inmediato malestar físico.
El jefe de la Seccional Primera, comisario Walter Cornelio, confirmó que la denuncia formal se realizó esa misma noche, cerca de las 22:30. «La mujer aducía que, tras entablar conversación, el masculino le tocó la mano y a raíz de eso se empezó a sentir desconcertada o mareada», explicó el jefe policial.
Ante la sospecha de la joven sobre una posible exposición a alguna sustancia nociva al tacto, se supo que asistió al hospital por sus propios medios. No obstante, Cornelio aclaró que hasta el momento no se ha incorporado un certificado médico oficial a la causa y remarcó que «no hubo agresiones físicas ni de otro tipo; la denunciante no está golpeada».
Tras la denuncia y el patrullaje por la zona, los efectivos lograron identificar al hombre este miércoles. Se trata de una persona que vive en Comodoro hace poco tiempo y que ya tiene un lugar de pernocte identificado por las autoridades.
En el momento del procedimiento, el sujeto no opuso resistencia. Al tratarse de una instancia de identificación, no quedó detenido ni se le tomó declaración indagatoria. Según los datos recolectados, el hombre habría entrado al local para pedir comida o dinero, sin intenciones de ejercer violencia física directa más allá del contacto denunciado por la empleada.
Pasos legales
El caso ya está en manos del Ministerio Público Fiscal, tras la elevación de las actuaciones este jueves. Ahora será la justicia la encargada de determinar si existen elementos suficientes para avanzar en la causa.
Fuente: El Patagónico

