La madrugada del 23 de febrero de 2025 dejó una marca imborrable en el Barrio Huergo. Lo que empezó como una reunión de hermanos y primos terminó en una tragedia que ahora debe resolver la comunidad. En la audiencia preliminar de este martes, el juez Ariel Tedesco le dio luz verde al juicio por jurados para determinar si Luis Francisco Álvarez ejecutó a su propio hermano de un disparo.
El fiscal Facundo Oribones reconstruyó una escena de terror cotidiano. Pasadas las 3:00 de la mañana, en una casa de la calle Huergo al 4500, la familia compartía unas bebidas. No había peleas, no había gritos. Sin embargo, de la nada, Luis sacó una pistola negra y, a quemarropa, le disparó en la cabeza a Fabián, que estaba sentado en el sillón sin sospechar nada.
Fabián no tuvo oportunidad. Murió antes de entrar al Hospital Regional por un traumatismo de cráneo fatal. ¿Qué hizo Luis? Desapareció del lugar apenas el arma dejó de humear.
La jugada de la defensa: «Duda razonable»
La fiscalía lo tiene claro: es homicidio agravado por el uso de arma de fuego y piden 17 años de cárcel. Pero la abogada defensora, Vanesa Vera, ya marcó su territorio. Aunque no discutió los detalles del hecho, avisó que su estrategia será «negativa». Básicamente, su plan es sembrar la duda en los jurados: ¿Realmente fue Luis quien disparó? ¿Hay pruebas suficientes para culparlo a él y no a otro de los presentes?
El reloj corre tras las rejas
Mientras los abogados terminan de pulir qué testigos subirán al estrado y qué pruebas se mostrarán, el juez tomó una decisión clave sobre la libertad del acusado:
Cero libertad: Luis Álvarez seguirá en prisión preventiva por dos meses más o hasta que termine el juicio.
Justicia ciudadana: La suerte de Luis no quedará en manos de un solo juez, sino de 12 vecinos que tendrán que mirar las pruebas a los ojos y decidir.
El caso Álvarez entra ahora en su fase final. La pregunta que queda flotando es la que se hace todo Comodoro: ¿qué rompe así a una familia de un segundo para el otro?

