La reunión dejó algo claro: voluntad hay, urgencia también, pero fechas no. Vecinos de Kilómetro 3 volvieron a plantear a las autoridades municipales de Comodoro Rivadavia, la desesperante situación que atraviesan tras perder sus viviendas y pidieron algo básico: poder volver a tener un techo.
Humberto Sander, uno de los voceros barriales, explicó que transmitieron la preocupación por la recuperación de las viviendas y la posibilidad de reubicarse cerca del barrio. “Están trabajando y es un tema complejo, pero creemos que hay posibilidades”, señaló. El problema es el reloj. “No con la premura que necesitamos. Hoy estamos en la calle. Hay unas 300 familias relevadas que necesitan una solución habitacional”, advirtió.
Escuela, laburo y raíces: irse no es tan simple
Otra de las voceras, Brenda Castro, puso el foco en un punto clave: los chicos y la escuela. “Se está viendo caso por caso cómo reubicarlos para que puedan volver a sus rutinas. Irse de Km 3 no es fácil: el trabajo, la familia y la escuela están ahí”, explicó.
Subsidios que llegan… y preguntas que siguen
Sobre el subsidio económico, las vecinas indicaron que el dinero estaría depositado entre lunes y martes. Hubo gestiones con Nación, Provincia, el banco y la Tesorería municipal, pero aclararon que cada situación es distinta. “En un mismo lote había hasta tres casas, con familias numerosas. No queremos quedarnos en la calle”, remarcó Castro.
El pedido central fue claro y concreto: información oficial y regular. “Pedimos que al menos una vez por semana haya un comunicado que diga qué se avanzó. Necesitamos respuestas claras”, reclamó.
Albergues: agradecidos, pero no es hogar
Actualmente son 263 familias, más de 500 personas, atravesando esta situación. Algunas continúan alojadas en espacios provisorios. “Estoy en el Club Ameghino, que es un lugar privado y tiene que volver a funcionar. En el Evita pasa lo mismo. Agradecemos la ayuda y las cuatro comidas, pero no es lo mismo que estar en tu casa”, cerró Castro.
Mientras tanto, las familias siguen esperando. Y avisando: no se van a cansar de insistir. Porque cuando el techo falta, el tiempo no es una variable menor.
Fuente: Diario Crónica

